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autoscopiaEl fenómeno autoscópico, conocido de manera común como autoscopia, se trata de uno de los casos más llamativos de distorsión de la percepción normal. Aunque veremos que el fenómeno autoscópico se puede componer de diferentes formas de alucinación sobre la experiencia del yo, podemos decir que, en resumen, consiste en percibirse a uno mismo desde fuera, en verse como si fuésemos otra persona, en verse y sentirse fuera del propio cuerpo.

¿Cómo son estas curiosas experiencias? ¿Cómo pueden producirse? ¿A qué pueden deberse? Hoy vamos a examinar estas preguntas sobre la a

Autoscopia y fenómeno autoscópico: una definición

El fenómeno autoscópico o autoscopia son experiencias sensoriales durante las que la persona tiene la impresión de estar percibiendo un segundo propio cuerpo en el espacio extracorpóreo, es decir, fuera del propio cuerpo. El sujeto se ve a sí mismo o se percibe a sí mismo como si percibiera a otra persona. El fenómeno autoscópico puede consistir de una o varias de las siguientes experiencias:

  • Experiencias extracorpóreas. Durante una experiencia extracorpórea, la persona siente que su “yo” o su consciencia está fuera de donde debería, fuera de su cuerpo, normalmente por encima de él, percibiendo la escena sensorial desde esta perspectiva externa.
  • Alucinaciones autoscópicas. Durante una alucinación autoscópica, la persona ve un doble de sí mismo fuera de sí. La persona sigue “teniendo cuerpo” y no percibe que su consciencia haya abandonado su cuerpo, al contrario que en las experiencias extracorpóreas, pero ve a un doble de sí mismo como si fuese otra persona u objeto del exterior. Este doble puede ser una copia perfecta de la persona o puede ser una versión de ella (más joven, más anciana, más guapa, más fea…).
  • Alucinaciones heautoscópicas. Durante una alucinación heautoscópica, la persona experimenta algo así como un paso intermedio entre la experiencia extracorpórea y la alucinación autoscópica. La persona percibe a un doble pero también confunde la posición de su consciencia, como si fuese dueño de ambos cuerpos y de ninguno a la vez.
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Esquema de las distintas experiencias que pueden componer el fenómeno autoscópico. Los cuerpos dibujados con línea continua indican la posición del cuerpo físico. Los cuerpos dibujados con línea discontinua indican la posición de la alucinación. Las flechas indican la dirección de la percepción: quién percibe y quién es percibido.

 

¿Cómo se perciben estas experiencias?

autoscopiaCuando hablamos de alucinaciones, rápidamente pensamos en ver cosas que no están ahí. En cambio, este tipo de experiencias son mucho más que ver algo que no debería estar ahí. Durante el fenómeno de la autoscopia la persona ve un doble de sí mismo o se ve desde otra perspectiva, o ambas cosas a la vez, pero pronto notaremos que deben participan alucinaciones en otras modalidades sensoriales para lograr una experiencia semejante, tan completa y convincente.

El fenómeno de la autoscopia es más que verse a sí mismo. Junto a él pueden aparecer, entre otras cosas, una convincente sensación de que la consciencia está en otro lugar, de haberse desplazado del lugar donde deberíamos estar. Para la formación de este tipo de experiencias deben participar otras variables sensoriales de la misma forma que participan a diario y de forma cotidiana para crear la experiencia “normal” de nuestro cuerpo.

Aunque participan otras modalidades, es cierto que las alucinaciones visuales son las más comunes durante el fenómeno de la autoscopia. Verse a uno mismo de esta manera singular es lo que constituye lo diferente y más llamativo del fenómeno de la autoscopia. Les siguen las alucinaciones del sistema vestibular, esto es, el sistema que participa junto a otros sistemas de propiocepción en informarnos sobre la posición de nuestro cuerpo en el espacio. Durante estas experiencias, el sistema vestibular parece ser “engañado” o “estar engañándonos” de modo que nos hace sentir que nuestro cuerpo está en otro lugar, más elevado o en una posición que no corresponde con la real.

Los que han experimentado el fenómeno de la autoscopia también reportan alucinaciones táctiles y auditivas.

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Porcentaje de sujetos que experimentaron alucinaciones en las diversas modalidades sensoriales durante alucinaciones autoscópicas, alucinaciones heautoscópicas y experiencias extracorpóreas.

¿A qué se deben las alucinaciones del fenómeno de la autoscopia?

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Unión temporoparietal

Como comentamos en “Un breve paseo por las alucinaciones“, las alucinaciones en sí no constituyen una psicopatología sino que forman parte del abanico de síntomas de múltiples psicopatologías, siendo la más común la esquizofrenia. Esto no significa que experimentar una alucinación, incluso una tan curiosa como las del fenómeno de la autoscopia, indique la existencia de una psicopatología. Las alucinaciones pueden brotar de manera aislada por diversos motivos: enfermedades febriles, falta de sueño, consumo de sustancias o un desequilibrio transitorio de la química de nuestro cuerpo. Las alucinaciones de este tipo también pueden aparecer derivadas de una lesión neurológica.

Sobre el origen neurobiológico de esta clase particular de alucinaciones del fenómeno de la autoscopia, el tipo de experiencia parece apuntar a que intervienen las áreas de asociación sensorial ya que consisten en una experiencia rica, completa y convincente de “contemplar la escena en la que uno está desde otro lugar”. Es decir, consisten en una percepción modificada derivada de diferentes sistemas sensoriales. Algunos estudios apuntan a áreas más específicas como la unión temporoparietal, como su nombre indica, el área en que el lóbulo temporal y parietal se encuentran. Este área soporta procesos del sistema vestibular y de información multisensorial e integra información del sistema límbico y de conexiones talámicas, por lo que es una buena candidata para que un funcionamiento alterado de la misma pueda derivar en esta clase de fenómenos que conllevan una modificación del lugar, la posición, el sentimiento, la consciencia, la visión y en general de la escena del sujeto.

Aunque cueste creer que este tipo de experiencias tan elaboradas y que pueden adquirir en determinadas culturas ciertos significados trascendentales (por ejemplo, creer que el alma ha abandonado el cuerpo) sean “sólo” el fruto de un funcionamiento diferente de nuestro cerebro, sólo hay que pensar en cualquier otro tipo de alucinaciones o en experiencias normales como el color o el sonido de las cosas para darnos cuenta de que este órgano es capaz de cosas tan interesantes y llamativas como estas y mucho más.

Lee más en “Out-of-body experience, heautoscopy, and autoscopic hallucination of neurological origin. Implications for neurocognitive mechanisms of corporeal awareness and self consciousness

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