facebooktwittergoogle_pluspinterestlinkedintumblrmail

Uno de los retos a los que se enfrentan los neurocientíficos es desentrañar la estructura de la auténtica maraña de neuronas que componen el cerebro del ser humano y resto del sistema nervioso. Por suerte, hay mentes muy despiertas que son capaces de facilitar las cosas con técnicas como esta que tratamos hoy: brainbow.

Como podéis adivinar por el nombre (brain: cerebro, rainbow: arcoiris), consiste en tintar el cerebro a todo color. ¿Cómo? Mediante el uso de la Proteína Verde Fluorescente (Green Fluorescent Protein, GFP), presente en un tipo de medusa. Mediante procesos complejos, se consigue algo tan sorprendente como bello y útil: tintar cada neurona con un color, pudiendo así ver de forma clara dónde está su cuerpo y por dónde extiende sus dendritas y axones, lo que permite saber con qué regiones conecta.

Las imágenes que arroja como resultado son increíbles:

B4
hippoc-cortex_less-red_final
B1
tumblr_mm1rcggVzG1s3nbn4o1_1280

Increíble ver un tejido orgánico de esta manera. Aunque este tejido de las fotografías no es de un ser humano (es de la mosca de la fruta), el tejido nervioso es, a grandes rasgos, similar. Los puntos que vemos son los cuerpos de las neuronas, mientras que los filamentos que salen de ellas son las dendritas y axones. Podemos apreciar la estructuración laminada de algunas regiones y los tractos que forman los axones de los diferentes grupos de neuronas, como un cableado.

facebooktwittergoogle_pluspinterestlinkedintumblrmail