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Parece que vuelvo a resucitar Antroporama tras exámenes con ganas de deprimir, pero esa no es la intención. En esta web se tratan hechos sobre el ser humano y este es uno de ellos: por poco que nos guste, parece ser que el Homo sapiens es cada vez menos inteligente. Aunque, como ya tratamos en este anterior post sobre la inteligencia, la capacidad craneana no es sinónimo de inteligencia (de este modo las ballenas serían los seres más inteligentes), sí lo es la capacidad craneana del tamaño del encéfalo y el tamaño del encéfalo lo es del tamaño del cuerpo. Así, tenemos dos datos: la capacidad craneana del ser humano es cada vez menor y el tamaño medio de nuestro cuerpo ha aumentado, con lo cual nuestro coeficiente de encefalización es menor ahora que hace 9.000 años; es decir, la inteligencia que caracteriza a nuestra especie ha mermado porque dispone de un sustrato físico menor.

Evolución de la capacidad craneana del Homo sapiens. Adaptado de Abril Alonso.

¿A qué se debe esto? La respuesta resulta paradójica pues “la culpable” es precisamente uno de los exponentes de esta nuestra característica inteligencia: la cultura, la sociedad y sus consecuencias.  Es llamativo el hecho de que el decrecimiento de nuestra capacidad craneana coincide con el momento en que el ser humano ingenió la agricultura y la ganadería (en el Neolítico). A partir de aquel momento, a grandes rasgos, nuestra vida se ha vuelto paulatinamente más fácil.

homosapiensEsto puede sonar a lamarckismo, pero no. No se trata de que nuestro cerebro “se seque” a lo largo de nuestra vida por nuestro modo de vida, sino de que la presión de la Selección Natural no es tan fuerte como antes. Debe pensarse en términos macro. Nuestro ingenio nos ha permitido necesitar menos ingenio para vivir. Debido a esto, por así decirlo, todos los tamaños craneanos, todas las inteligencias, sobreviven. Hemos creado un mundo durante milenios en donde se procura la supervivencia de todos, un mundo en donde no tenemos que “sacarnos las castañas del fuego” a diario para sobrevivir, en donde los más inteligentes no luchan contra los menos inteligentes. Todos, con nuestra inteligencia, convivimos y nos reproducimos con nuestros compañeros de mayores o menores capacidades. Esto significa que la inteligencia “se diluye”. Al no sucumbir los menos inteligentes a la Selección Natural como pudiera ocurrir antes (porque peor se las apañarían para cazar, para establecer lazos con otros miembros del clan, para crear estrategias de supervivencia…), la inteligencia se concentra en torno a una media cada vez menor.

craneo_prehistorico_350¿Significa esto que dejaremos de disponer de la característica principal del ser humano? Para nada. Nuestros antepasados del neolítico no eran mucho más sobresalientes que nosotros. También hay que pensar que la capacidad de inteligencia no es sinónimo de la expresión de inteligencia: nuestros antepasados tenían menos oportunidad de expresar su inteligencia (precisamente porque su modo de vida no estaba tan asegurado como el nuestro y no disponían de una ciencia avanzada) y menor excelencia nutricional y recursos para llevar permitir que sus cerebros alcanzasen su desarrollo excelente ni que se mantuvieran en pleno rendimiento durante más tiempo. También (pues se trata de medias) siguen naciendo Homo sapiens con inteligencias grandes. Mientras sigan reproduciéndose, seguirán existiendo Homo sapiens sobresalientes aunque convivan con menos sobresalientes que “diluyen” esa media.

Y además, debemos estar contentos con este dato: significa que hemos creado un mundo en donde todos, sea cual sea nuestra inteligencia, podemos sobrevivir y reproducirnos sin miedo a sucumbir a la presión de la Selección Natural más cruda.

Como último dato: parece ser que las especies que se han convertido en especies domésticas por la mano del ser humano también han “padecido” esta merma en la capacidad craneana.

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