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Si todavía no estás convencido de que tu cerebro y tu sistema nervioso son una complicada maraña de haces de axones equiparables (guardando las distancias) al cableado eléctrico, aquí va una imagen que terminará por hacerlo.

Lo que vemos en verde y azul, captados con resonancia magnética de difusión, son haces de axones que conectan partes de la corteza cerebral (esta en concreto forma parte de la corteza temporal humana) con otras partes, por lo que se las conoce como fibras de asociación inter e intracorticales. Debe tenerse en cuenta que cada filamento que aparece en la imagen es un conjunto de centenares de axones neuronales.

fibras de asociación

Estas fibras de asociación inter e intracorticales son especialmente numerosas en el ser humano. Este hecho no resulta extraño, pues la capacidad de asociar diferentes procesos corticales es la base fisiológica de multitud de procesos que componen eso que llamamos inteligencia. En nuestro encéfalo, el aumento del tamaño de áreas de asociación como la prefrontal (como vimos en “La corteza prefrontal, el sustrato de la humanidad“) con respecto a otras especies es notable y esta porción cerebral mayor dedicada a la interconexión de datos nos permite habilidades como el lenguaje.

De hecho, en este precisa imagen podemos observar un conjunto de fibras de asociación muy importante para nuestra capacidad de hablar: el fascículo arqueado (el haz violeta y verde más próximo a nosotros en la imagen). Este haz de fibras de asociación bautizado así por su pronunciada forma de arco (aunque en realidad, como puedes ver en la imagen, todas las fibras de asociación intracorticales e intercorticales tienen una forma similar arqueada) une el área de Wernicke, la cual conocimos en “Cómo suena la afasia de Wernicke“, con el área de Broca.

El área de Wernicke y el área de Broca, unidas por el fascículo arqueado, son un sustrato importante de nuestra capacidad de hablar. El área de Wernicke se sitúa en el área de asociación tempoparietal y puede considerarse (de modo un tanto simplista) como el área que conecta los sonidos del habla y los signos leídos del lenguaje con su significado, algo así como el “traductor” cerebral. El área de Broca se sitúa en el área de asociación frontotemporal y su función principal es la de coordinar “lo que se quiere decir” procedente del área de Wernicke con la articulación necesaria para decirlo, esto es, interviene en el control de la articulación.

Cuando algo falla en las fibras de asociación o en las áreas interconectadas, funciones específicas pueden verse gravemente dañadas. Tal es el caso, para no abandonar el fascículo arqueado y las áreas que conecta, de las diversas afasias. La Afasia de Wernicke, en el que existe un daño en el área de Wernicke, convierte a la persona en alguien con deficiencia para hablar con sentido pues está dañado “ese lugar en donde se conectan significados con lo que se quiere decir”. La Afasia de Broca o daño en el área de Broca impide a la persona articular correctamente. Y la Afasia de Conducción o o daño en el fascículo arqueado impide funciones como la repetición y tiene dificultad general en el habla pues está rota la vía que conecta “lo que se quiere decir” con la boca y la articulación, esto es, “la forma de decirlo”.

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