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guerra chimpancéConocer al ser humano no debe consistir sólo en conocer lo que somos. También una parte de nosotros lo constituye aquello que no somos en exclusiva, aquello que compartimos con otras especies. Durante muchos posts de antroporama hemos descubierto que nuestros rasgos definitorios (inteligencia, emociones, consciencia, lenguaje, etc.) no son más que rasgos que tenemos en un grado diferente que otras especies, cosa que es normal dentro de un proceso evolutivo como el que consiste toda forma de vida.

Hoy vamos a hablar de un rasgo que parece acompañar a nuestra especie y que puede dejar de ser patrimonio exclusivo nuestro debido a una serie de acontecimientos documentados en África. Hablamos de la violencia aplicada con fines socio-políticos y a la división de las sociedades en función a ello. Hablamos de la guerra, de una que ha durado cuatro años dentro de un grupo de chimpancés del Parque Nacional de Gombe, en Tanzania.

La Primera Guerra Chimpancé

Vamos a describir el conflicto entre chimpancés que se considera la única guerra chimpancé documentada hasta la fecha.

El conflicto comienza en 1971. Parque Nacional de Gombe, en Tanzania. El grupo de chimpancés en observación por la famosa primatóloga Jane Goodall que durante más de 50 años había permanecido unido de pronto parece dividirse en dos partes: uno asentado en el norte del parque, otro asentado en el sur. ¿El motivo? La muerte de un macho alfa llamado Leakey a finales de 1970, el cual parecía actuar como puente entre la sociedad del norte y la sociedad del sur.

Tras la muerte de Leakey, un chimpancé llamado Humphrey se alzó como nuevo macho alfa, pero no era lo suficientemente dominante y dos hermanos del sur, Hugh y Charlie, se situaron como co-dominantes. La sociedad chimpancé unida durante más de 50 años se dividió entre los seguidores de Humphrey y los seguidores de Hugh y Charlie, “los Hermanos del Sur”. La guerra comienza.

guerra chimpancé

Durante cuatro años el grupo de Humphrey minó el grupo de los Hermanos del Sur. Grupos de machos del norte hacían incursiones al “territorio enemigo” para asesinar, salvajemente según descripciones, a chimpancés del sur.

¿Por qué guerra y no simplemente cambio?

Una pregunta que puede surgir al leer estos acontecimientos es por qué se los considera guerra chimpancé y no simplemente una ruptura o un cambio jerárquico de macho alpha como ocurre en otras sociedades jerárquicas animales. Para contestar a esta pregunta debemos entender dos cosas: qué es una guerra y qué hay en la naturaleza de los chimpancés que les permite mantener una. Vamos a explorar la primera cuestión

Cuando oímos en un documental que una determinada manada de leones ha expulsado a un macho al llegar este a la madurez sexual no pensamos en guerra, no obstante lo descrito en el apartado anterior encaja muy bien en nuestra idea de guerra. Parece todo, de nuevo, una cuestión de grado: mientras que el caso de los leones parece un acontecimiento guiado por testosterona y olfato, en el caso de los chimpancés parece que intervienen nuevos elementos. Igual ocurre con nuestra especie. Cuando asistimos a un conflicto, por ejemplo, en una discoteca en el que dos personas han comenzado a pegarse y son expulsados de la sala, no pensamos en guerra; no obstante, conflictos bélicos hemos sostenido muchos.

El concepto típico de guerra es aquel acontecimiento en el que existen bandos formados en torno a determinadas figuras políticas o religiosas y en el que existen múltiples episodios de violencia sostenida con un propósito social y político aunque los episodios aislados no siempre obedezcan de manera directa a ese propósito. El concepto típico de guerra parece implicar “luchar en el nombre de algo o de alguien” y no solo las partes directamente implicadas (machos alfa en conflicto, en este caso) porque se ha establecido algún vínculo de simpatía o de beneficio con ese algo o alguien y no un “simple” vínculo reproductivo como es el caso de los leones.

guerra chimpancé

También parece implicar cierta violación de la “ética” hacia el bando contrario: se ejerce violencia que no tiene un fin directo. Por ejemplo, en el caso de los leones, la violencia se ejerce para explulsar al macho de la manada y se ejerce hasta que se le expulsa, no hasta lograr su muerte, pero no se ejerce violencia en contra de otros leones de la manada. En el caso de los chimpancés, en cambio, se han documentado ataques mortales a los chimpancés simplemente por pertenencia al bando contrario, aunque no fuesen los machos alfa. Es decir, existió violencia en esa guerra chimpancé destinada a minar al bando contrario y no a expulsar o “doblegar” a los machos alfa de forma directa.

Esta violencia, pues, se nos presenta como una simple respuesta directa a un agravio a las propias capacidades reproductivas como en el caso de los leones, sino una respuesta al hecho de pertenecer a otro bando, un castigo a la no pertenencia al propio grupo y, quizás, una respuesta preventiva y anticipatoria a ataques de los otros o al uso de recursos alimenticios territoriales por parte del otro. Es decir, hablamos de violencia con fines indirectos.

Lo llamativo es que el enfrentamiento se produjo por escisión del propio grupo y no contra otro grupo “invasor” que por problemas de alimentación en su territorio hubiera emigrado al propio, usurpando los recursos territoriales. El acceso a los recursos del grupo del norte y del grupo del sur iba a ser el mismos puesto que el número de individuos no había crecido. Es decir, parece que el principal motivo del ataque fue la simple pertenencia al otro grupo, con el que ya no se quería compartir nada a pesar de haber vivido en comunidad durante más de 50 años.

¿Qué “tienen” los chimpancés que les permite hacer la guerra chimpancé?

En “La lección de los familiares simios del hombre” leímos sobre las diferencias sociales entre dos especies muy cercanas a nosotros: bonobos y chimpancés. Aprendimos que los chimpancés se caracterizan por un comportamiento más violento y una sociedad jerárquica patriarcal. Esta sociedad, no obstante, tiene ciertas diferencias con otras sociedades animales que se asemejan más a modelos reproductivos que a sociedades.

guerra chimpancé Los chimpancés viven en grupos grandes de múltiples machos y hembras denominados comunidades en donde la jerarquía no se basa únicamente en determinadas características corporales (como puede ser disponer de una melena larga y oscura y un tamaño considerable en los leones) sino también en la influencia que los individuos tienen sobre otros. No existe un único papel de dominador por parte del macho alfa sino que por debajo de este podemos encontrar individuos que tienen un cierto nivel de influencia sobre otros. Es decir, hay rangos jerárquicos intermedios. El macho alfa, en efecto, domina sobre todos y sobre todos los conflictos, pero por debajo de este existen varios “machos beta” que influyen sobre gupos de “individuos omega” diferentes.

Así, podemos encontrar que en las sociedades chimpancés, el macho dominante no es el macho más grande o el más fuerte sino el más manipulativo y político capaz de influenciar sobre el resto del grupo. La violencia forma parte del mantenimiento del poder pero se basa también en el mantenimiento y logro de alianzas.

¿Cómo logran establecer estas alianzas? Lo que los seres humanos hacemos mayoritariamente con lenguaje, ellos lo hacen, como nosotros también, mediante gestos, señales, favores o actos sexuales.

Lo que parece que propició la Guerra Chimpancé fue, pues, la existencia de tres machos beta (Humphrey y los hermanos Hugh y Charlie) con la influencia suficiente sobre sus grupos omega para que ninguno de estos grupos omega aceptase la dominación alfa del otro macho beta, iniciándose así una guerra de poder en busca de ascender al macho beta correspondiente al puesto de macho alfa.

Lee más en “Only known chimp war reveals how societies splinter” y en “Going ape: Ultraviolence and our primate cousins“. 

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