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altatAhora que se acerca el verano, es conveniente tratar este tema como curiosidad que viene al caso. Muchas variables del ambiente son capaces de influir sobre el comportamiento del ser humano. Sabemos que variables como el clima son capaces de despertar en nosotros unos u otros estados emocionales. Así, será fácil descubrirnos más deprimidos un día nublado que un día soleado, más irritados un día lluvioso que un día normal. Pero la afección puede ir más allá de las emociones y despertarnos también conductas.

Lambert Adolphe Jacques Quételet, pensador Belga y uno de los primeros que aplicó la estadística al estudio de la sociología, se dio cuenta y estudió un curioso fenómeno: en verano ocurrían más delitos de agresión contra personas. Estos primeros estudios valieron para lanzar una primera hipótesis: una relación lineal entre agresividad y temperatura ambiente.

mapaclimasmundoMás recientemente, en 1999, un estudio transcultural (Vliert et al.) lanzó una nueva hipótesis a partir de datos recogidos en 136 países: la relación entre agresividad y temperatura ambiente no era lineal sino curvilínea, de modo que, como sí predecía la teoría original, en los climas fríos era donde menos agresividad interpersonal existía, pero era en los moderadamente altos donde la agresividad era mayor. En los países con temperatura extremadamente alta, el nivel de agresividad interpersonal volvía a disminuir. Es decir, según esta hipótesis, es en los países moderadamente cálidos donde se encontrarían las mayores tasas de agresividad interpersonal. 

Aunque la temperatura es una variable que según estos estudios llevados a cabo sí interviene en la expresión de agresividad, no comprueban si el efecto se produce de manera directa (si la temperatura afecta directamente a la conducta) o si son las diferencias culturales que propician los diferentes climas las que están interviniendo directamente en la conducta (diferencias en la educación, vida social, humor, etc. entre países fríos y cálidos).

Otras variables ambientales que la psicología social y la sociología han aceptado como influyentes en la expresión de la agresividad del ser humano son el dolor, el hacinamiento y el ruido. Se podría decir que el caldo de cultivo perfecto para una conducta agresiva es, por ejemplo, un vagón de metro lleno, alta temperatura y en donde alguien te está constantemente pisando un pie.

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