facebooktwittergoogle_pluspinterestlinkedintumblrmail

5907266942_c0f4190e05En la mayoría de los movimientos participan diversas áreas de la corteza cerebral del ser humano. Aunque ya sabemos según leímos en este post dedicado a los reflejos que en algunos movimientos cotidianos no interviene el cerebro, sí lo hace en la mayoría de ellos. Dirigirnos a un sitio, mover los brazos para alcanzar algo, mover la cabeza hacia la persona que nos habla… en todos estos movimientos cotidianos interviene de forma activa el cerebro del ser humano.

Cada movimiento, podría decirse, es un mundo. Algunos son originados por estímulos exteriores, que parecen ser al margen de nuestra voluntad, como, por ejemplo, el movimiento de huída que hacemos cuando nos llevamos un susto. Otros son originados por eso que llamamos voluntad. Aunque en cada movimiento puede que participen regiones diferentes (por ejemplo, si algún cacharro se cae de repente en una habitación contigua y nos pega un susto, intervienen regiones como la corteza auditiva o la amígdala; o si vemos acercarse algo muy rápidamente intervendrá la corteza visual además), lo común es que en la elaboración del movimiento participen dos áreas concretas conocidas como área motora y área de asociación, cada una constituida por regiones particulares de la corteza. ¿Qué hace cada una? Por supuesto, no elaboran preguntas (no al menos empleando el lenguaje), pero cada una de sus funciones podemos explorarlas si transformamos en preguntas a cada una, y eso vamos a hacer a través de un ejemplo. Nos acompañará un ser humano que no parece muy afortunado: uno que va a ser atropellado.

motor-cortex¿Cómo están las cosas?

De esta pregunta se encarga la corteza parietal posterior (naranja en la imagen), una de las regiones de la corteza de asociación. Este área integra buena parte de las señales sensoriales que proceden del exterior y del propio cuerpo. Se encarga de informar sobre dónde están las cosas en el exterior y dónde estamos nosotros con respecto a esas cosas, además de en qué posición se hayan nuestros miembros.

Nuestro ser humano del ejemplo, en este primer proceso, integra la información sensorial: el coche que se acerca, el sonido del coche que se acerca, etc; con el estado de su cuerpo: quieto frente al coche. Actuarán a la vez otros sistemas de alerta, pero lo que nos concierne para el movimiento es a grandes rasgos lo anterior.

Corteza_dorsolateral_prefrontal¿Cuál es la mejor forma de hacerlo?

De esta pregunta se encarga la corteza prefrontal dorsolateral, otra región que forma parte de la corteza de asociación. Esta corteza, por así decirlo, maneja la información almacenada para ponerla en práctica. Consulta las experiencias almacenadas para saber cuál es la mejor manera de acometer una situación como la presente.

El desdichado hombre de nuestro ejemplo revisará su experiencia. Recordará aquella vez en que se apartó de un coche que lo iba a atropellar tratando de saltar por encima del coche y no salió muy bien parado, y también aquella vez en que se apartó arrojándose a la cuneta, en la cual obtuvo mejores resultados (sólo unos rasguños). Recuperará para la situación presente la ejecución que realizó en la situación ventajosa.

motor-cortex¿Qué tengo que hacer?

De esta pregunta se encarga una parte de la corteza motora, la corteza premotora (amarillo en la imagen). Se trata de una especie de antesala del movimiento en donde, recogiendo las respuestas a las anteriores preguntas, se planea la ejecución.

La corteza premotora de nuestro ser humano se dice: “Tengo que moverme hacia la derecha o me atropellará el coche que viene de frente, debo apartarme arrojándome, así que debo empujar el tronco hacia adelante violentamente, estirar los brazos y darme impulso con las piernas.”. Ha programado sus movimientos.

Para resolver esta pregunta también interviene la corteza motora secundaria (verde), una vecina del área premotora y motora primaria que también se dedica a la planificación de movimientos, concretamente de movimientos complejos como la coordinación entre las dos manos. Es un área especialmente importante, por ejemplo, cuando hacemos malabares.

La respuesta final

La respuesta final, resultado de las “preguntas” resueltas planteadas a las áreas anteriores, la ejecuta la corteza motora primaria (azul). De esta corteza desciendes las eferencias que portan las órdenes a los diferentes músculos que se requieren para el movimiento, haciéndolos activarse si todo va bien.

Nuestro hombre del ejemplo, “por fin” salta y se pone a salvo del coche con tan sólo unos pocos rasguños causados por la gravilla y las zarzas de la carretera. Sin duda, un mal menor.

Por supuesto, todas estas “preguntas” se plantean y se responden a velocidad de vértigo, por nuestro bien. ¿Qué ocurre cuando alguna de estas áreas resulta dañada? Las consecuencias, como puedes imaginar, atrofian la supervivencia. Lo trataremos en post posteriores.

 

facebooktwittergoogle_pluspinterestlinkedintumblrmail