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wallpaper_crayolas_by_hazaelmendoza-d4b503pEste post puede resultar un tanto desalentador, sobretodo si anhelamos saber hacer algo con cierta maestría pero estamos postergándolo para cuando tengamos tiempo, cuando nos jubilemos o cuando nos toque la lotería. Conocemos numerosos casos de niños “prodigio” o que al menos resulta prodigiosa la manera en que se desenvuelven en ciertas tareas. Ejemplos son los que son capaces de tocar instrumentos con total maestría a los pocos años, o los que practican algún deporte con habilidad asombrosa. Hagamos una pregunta: ¿Por qué un ser humano de 13 años que empezó a tocar a los 2-3 años, por ejemplo, el violín es capaz de tocar mejor que un ser humano de 50 años que empezó a tocar a los 40 si comparativamente han pasado los mismos 10 años practicando?

La respuesta hay que buscarla en varios conceptos: la muerte neuronal, la sinaptogénesis, la eliminación de sinapsis y la plasticidad.

El hecho es el siguiente: el ser humano nace con más neuronas de las que necesita para comenzar a desarrollarse. El exceso es la estrategia que ha seleccionado la naturaleza para asegurarse de que “habrá suficientes” para un desarrollo normal. Dado este exceso, un poco antes del nacimiento, durante y un periodo después de este ocurre lo que se conoce como muerte  neuronal: en torno a un 25% y 75% de las neuronas con las que nacemos acaban destruyéndose. En esta muerte intervienen tanto la información genética como factores del desarrollo posterior al nacimiento, como los efectos de las hormonas propias del sexo masculino y femenino. A grandes rasgos, que una neurona sobreviva depende de su capacidad para establecer contactos con otras neuronas y de que otras establezcan contacto con ella, mediado todo por el entorno químico. Varias neuronas se forman “con el mismo destino”, pero la primera que logra alcanzarlo (sin que el entorno químico se lo impida) y la que más sinapsis establece es la que logra sobrevivir.

REDES-CEREBRALESEs decir, pasada la etapa de muerte neuronal, lo que tenemos poco tiempo tras nuestro nacimiento es un exceso de sinapsis o conexiones neuronales. Debido a que las sinapsis permiten sobrevivir a las neuronas, el “afán de supervivencia” de que hacen gala les ha hecho “contactar en exceso”. De nuevo, el organismo debe eliminar una parte de ese exceso y el otro reorganizarlo. ¿En base a qué se produce esta remodelación de nuestro sistema nervioso?

Es clave el hecho de que el inicio de esta remodelación de las sinapsis coincide con el inicio de la actividad neuronal significativa. Puede decirse que las sinapsis que sobreviven son las que resultan útiles. Las neuronas que establecen contactos que se activan sincronizadamente siguen “enganchadas”, mientras las que “tardaron” en activarse pierden ese contacto. Puede entenderse como una manada que corre huyendo del depredador: las células de esa manada que “corren” juntas (se activan sincronizadamente) logran sobrevivir y se hacen más fuertes mientras que las que “quedan atrás” mueren irremediablemente (pierden la sinapsis).

Esta primera remodelación transcurre aproximadamente durante los 4 primeros años de vida. Este primer período crítico del desarrollo puede decirse que, a grandes rasgos, determina los circuitos que resultan más útiles en función de lo usados que son gracias al proceso de remodelación sináptica (no sólo se pierden sinapsis, también se forman nuevas). En este hecho radica la importancia de estimular a los niños pequeños. La estimulación sensorial y cognitiva “salva” y “endurece” sinapsis debido a la estimulación eléctrica de las neuronas que intervienen (aunque no sólo depende de la estimulación, pues también importa la base genética, la nutrición, el funcionamiento del sistema endocrino, el estrés padecido en el útero, etc.).

brain-gym-exercises¿Significa esto que una destreza no adquirida durante los primeros años de la niñez no va a ser adquirida nunca? Para nada. Simplemente este primer periodo crítico del desarrollo es capaz de colocar unos cimientos más o menos sólidos para determinadas capacidades. Estimular el desarrollo cognitivo y sensorial del niño significa darle el mejor punto de partida, por lo que gracias a ello puede resultarle más fácil hacer algo,  pero el sistema nervioso del ser humano (y del resto de especies) tiene una maravillosa capacidad: la plasticidad, esto es, la capacidad de cambiar en función a la experiencia. Aunque ocurren más periodos críticos como este primero, el cambio de sinapsis es una actividad constante que depende de cómo utilicemos nuestras neuronas.

Siempre podemos aprender cosas nuevas. Es más, es conveniente que nunca dejemos de intentar aprender cosas. La estimulación temprana coloca las mejores bases que permiten alcanzar mejor y más rápido una buena ejecución, sí, pero no siempre hay por qué buscar la excelencia si lo que se disfruta es con la actividad misma. Es mejor aprender cosas desde pequeños, pero aunque ya no lo seamos, siempre es mejor aprenderlas, sea nuestra edad la que sea, que no aprenderlas por miedo a no poder alcanzar la excelencia.

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