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psicosis“Psicosis” es una palabra que ha entrado a formar parte de nuestro vocabulario común, aunque hemos de aceptar que muchos de nosotros la empleamos sin saber muy bien qué es exactamente la psicosis. La palabra se ganó fama gracias a la película de Alfred Hitchcock. Muchas veces la escuchamos empleada para definir estados de excitación o nerviosismo (“¡Me pones psicótico!”). Otras tantas la escuchamos para llamar a alguien loco (“¡Estás psicótico!”). Otras veces también la empleamos para definir algo así como un estado de desasosiego o alarmismo (“esta psicosis social en torno al terrorismo”). Y un largo etcétera. Pues bien, ninguna de estos usos es totalmente correcto.

Hoy vamos a describir qué es la psicosis y a tratar una hipótesis biológica acerca de sus posibles causas.

Entonces, ¿qué es la psicosis?

Aunque te resulte sorprendente, psicosis no es una palabra que defina una enfermedad. No existe la enfermedad psicosis. Psicosis sí es, en cambio, un síndrome, es decir, un conjunto de síntomas. Es decir, no es una enfermedad per sé pero forma parte de muchas. Podemos decir que la psicosis es algo así como la tos: la tos no es ninguna enfermedad pero puede estar presente en multitud de enfermedades, ¿verdad? Lo mismo ocurre con la psicosis.

¿Qué síntomas constituyen este síndrome denominado psicosis? La presencia de psicosis implica la presencia de delirios y alucinaciones.

psicosis

Los delirios son ideas extrañas que parten de la realidad y/o interpretaciones erróneas de esta. El individuo en estado de psicosis sostiene ideas sobre la realidad sin disponer de fundamento objetivo alguno (aunque durante el estado psicótico estas ideas son perfectamente obvias y plausibles para la persona). Pueden presentarse en torno a múltiples temas, siendo los más normales los delirios de persecución (la creencia de que uno está siendo perseguido), de amenaza (la creencia de que, por ejemplo, alguien quiere envenenarnos con la comida) o de grandeza (la idea, por ejemplo, de ser el elegido de Dios).

Las alucinaciones las constituyen percepciones inexistentes: el individuo en estado psicótico puede oír voces que no existen, ver cosas que no están o tener sensaciones tácticas que no ocurren.

Otros síntomas asociados al síndrome psicótico son la conducta, el pensamiento y el discurso desorganizado (sin orden ni concierto, sin sentido).

¿En qué enfermedades se presenta psicosis?

Este síndrome, la psicosis, está asociado a múltiples trastornos psiquiátricos.  Como adelantamos en “¿Qué causa la esquizofrenia? La hipótesis dopaminérgica“, el trastorno psiquiátrico vinculado a la psicosis más común en la población es la esquizofrenia. La psicosis es uno de los múltiples síntomas de la esquizofrenia pero no es exclusiva de la esquizofrenia. Otros trastornos psiquiátricos relativamente comunes que pueden cursar con psicosis es la manía (conoce más sobre ella en “¿Puede la alegría ser un problema?“), la depresión y la enfermedad de Alzheimer (conoce esta enfermedad en “Alzheimer en imágenes“).

Podemos encontrar también estados psicóticos inducidos por sustancias. Existen determinadas drogas que pueden infundir un estado psicótico elevado, como la cocaína o la comentada “droga caníbal“.

¿Qué causa la psicosis?

Aunque aún no comprendemos del todo el origen de la psicosis, el tratamiento de pacientes de trastornos psicológicos que cursan con psicosis así como el conocimiento sobre las sustancias que inducen psicosis nos ha permitido establecer ciertas hipótesis en torno a su origen psicobiológico. Una de estas hipótesis es la hipótesis dopaminérgica.

La dopamina es una de las sustancias de nuestro cuerpo que actúan como neurotransmisores, esto es, las sustancias que portan las señales eléctricas entre las neuronas de sinapsis química. Existen en nuestro cerebro una serie de circuítos en donde la dopamina es “protagonista”: las vías dopaminérgicas cerebrales. Puedes observarlas en la imagen adjunta. De estas vías dopaminérgicas cerebrales hay una especialmente vinculada a la psicosis: la vía dopaminérgica mesolímbica. Esta vía parte del área tegmental ventral troncoencefálica hacia el famoso núcleo accumbens y la hipótesis sobre la psicosis vinculada a esta vía defiende que este conjunto de síntomas está provocado por una hiperactividad en esta vía. Muchos medicamentos antipsicóticos están destinados precisamente a reducir el efecto de la dopamina en esta vía bloqueando los receptores de dopamina en las neuronas, evitando que esta actúe en exceso.

psicosisLa hiperactividad de la vía dopaminérgica y el consiguiente exceso de presencia de dopamina cerebral, y el consiguiente estado psicótico, puede estar inducido artificialmente (por determinadas drogas o medicamentos) o de manera natural. Es decir, puede simplemente ocurrir en el paciente sin ayuda de sustancias externas (por la acción de un determinado gen o conjunto de genes, por un estado de estrés, por un estado anímico, por una infección…).

Siguiendo la pista al origen natural y patológico del incremento de la actividad dopaminérgica en la vía mesolímbica, podemos llevar nuestra atención a otros sistemas cerebrales que se dedican a regular el “tráfico” dopaminérgico en esta vía. Debido a que un sistema cerebral, como el dopaminérgico, extraña vez actúa aisladamente sin “recibir el testigo” de un sistema anterior y sin otorgarlo a uno siguiente, cabe preguntarse si el problema de la psicosis en ciertas psicopatologías (ese incremento “natural” de actividad) puede no estar en sí en el sistema dopaminérgico sino en sistemas encargados de regular al sistema dopaminérgico. La respuesta parece ser positiva.

Existe una hipótesis que engloba a la hipótesis de la hiperactividad dopaminérgica para algunas psicopatologías y que se conoce como hipótesis de la hipofunción de los receptores NMDA (a los cuales conocimos en “Potenciación a Largo Plazo: ¿Qué hay tras la memoria y el aprendizaje?“) y que puede explicar la desregulación de este sistema en pacientes con patologías psicóticas dándole una causa de orígenes más lejanos al “simple” incremento dopaminérgico. Esta hipótesis postula que el problema de la hiperactividad mesolímbica dopaminérgica que produce la psicosis está causada por un problema en los receptores NMDA de las sinapsis glutamatérgicas (las que emplean el neurotransmisor glutamato) en las conexiones encargadas precisamente de regular el “tráfico” de dopamina en la vía mesolímbica. Este fallo en estos concretos receptores provocaría una regulación ineficiente del sistema dopaminérgico mesolímbico, provocando su hiperactividad y la consiguiente psicosis. La cuestión que surge en este punto es: ¿y cuál es la causa de la ineficiencia de los receptores NMDA? ¿Se trata de una causa genética, vírica, patológica…?

Lo que parece quedar bastante en evidencia, sea en casos de psicosis inducida por sustancias o inducida durante el curso de una psicopatología como la esquizofrenia, es que la hiperactividad dopaminérgica en la vía mesolímbica es el origen del estado psicótico porque la reducción de la actividad dopaminérgica en esta vía reduce la expresión de la psicosis. Las interesantes cuestiones que quedan por responder son la siguientes: ¿por qué la hiperactividad dopaminérgica en esta vía concreta y no en otras genera un estado psicótico? ¿Qué hay en la naturaleza de esta vía, qué estructura de conexiones está vinculada a la generación de la psicosis?

 Lee más en “Psicofarmacología esencial

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