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happy humor friends fingers happiness depth of field friendship buddies 1920x1080 wallpaper_www.wall321.com_82La felicidad parece el objetivo de la vida del ser humano. No sabemos si nuestra presencia en este mundo tiene algún objetivo (toda la ciencia apunta a que es el azar lo que nos ha traído hasta donde estamos), pero mientras esperamos a que nos llegue la respuesta definitiva (si es que llega) nos mantenemos ocupados tratarnos de mantenernos felices. Una vez que nuestra sociedad ha superado el problema de mantenerse vivo, de la supervivencia, nos hemos metido de lleno en el camino de la “mejorvivencia”. El ser humano de los países desarrollados ya no tiene que luchar por sobrevivir (toquemos madera) sino por mejorvivir. Ha apagado el instinto de conservación que dirige la vida de todas las especies y se ha adentrado en un nivel diferente.

Ahora bien, ¿qué es eso de la felicidad? En el post de hoy vamos a definir qué es la felicidad y qué variables correlacionan positivamente con este sentimiento.

Qué es la felicidad

Hablar de felicidad, más que hablar de emoción, parece que es hablar de un estado emotivo. El concepto de felicidad es una especie de alegría de larga duración, de estado alegre, positivo. Pero va más allá. Estar feliz no es simplemente estar bien. Estar feliz no deriva únicamente de un estado corporal bueno sino de una especie de estado vital bueno. Es un sentimiento que parece venir de poner en perspectiva nuestro estado presente con el estado pasado y el estado de otros. Es un estado que se deriva de la consecución de ciertos logros personales, de la satisfacción con la propia vida.

A_spoonful_of_happiness_by_AlephunkySabemos igualmente que la felicidad no es un do-re-mí. La felicidad no se logra a través de una receta. Es algo personal. Lo hemos comprobado. Parte de la infelicidad de las personas que nos rodean que lo tendrían todo para ser felices (una familia, una casa, un trabajo, salud…) no lo son porque han seguido una especie de “receta social” en sus vidas: familia, trabajo, coche, casa. Es lo que todo el mundo cree a priori que es el camino de la felicidad, pero una vez recorrido se dan cuenta de que no la han alcanzado. Quizás estas personas cometieron el error de no plantearse qué esperaban de la vida y se lanzaron a vivir sin pensar antes qué era la felicidad para ellos.

A pesar de que no es algo igual para todos, la felicidad dentro de nuestra cultura encuentra unas ciertas constantes en buena parte de los individuos que se consideran felices. Así, podemos trazar una especie de retrato del ser humano feliz a partir de estudios de la felicidad en poblaciones.

¿Qué rasgos existen en la mayoría de personas felices?

  • curación emocionalEstabilidad emocional. La variabilidad emocional es un marcador de infelicidad. Las personas cuyo panorama emocional se mantiene más constante informan de sentirse más felices.
  • Salud. Una salud completa parece indispensable para que el individuo se pueda considerar feliz.
  • Extraversión. La extraversión es una de las variables que más correlacionan positivamente con una existencia feliz. Además, cabe destacar que mientras que otros marcadores no aparecen en estudios transcurlturales, la extraversión parece ser una constante que anuncia felicidad en todas las culturas.
  • Intraversión. Aunque esta variable es directamente contraria a la anterior, las personas introvertidas también se confiesan ampliamente felices. Debido a esta especie de paradoja, las variables extraversión e intraversión parecen reflejar más que el nivel de felicidad el modo que ha elegido la persona para ser feliz: a través de los demás o a través de uno mismo.
  • Estilo de apego. Podemos definir el apego como la inclinación que un ser humano siente hacia los demás. Podemos percibir a los demás como fuente de cosas positivas, atención y afecto, o podemos percibirlos como fuentes de problemas. Percibir a las demás personas como fuente de ayuda y sentimientos positivos correlaciona positivamente con el nivel de felicidad anunciado. Esto no significa que el número de relaciones interpersonales sea indicativo de felicidad, pero sí lo es el grado de confianza e intimidad que el ser humano alcanza en ellas.
  • 18206628-retrato-de-un-hombre-mayor-feliz-sonriente-aislados-en-blanco (1)Convergencia de la meta. Día a día estamos desarrollando actividades. No correlaciona con la felicidad el tipo de actividad que desarrollemos pero sí lo hace el hecho de que lo que hagamos tenga que ver y vaya en la misma dirección que nuestas creencias y valores. Si hacemos cosas contrarias a la forma en que pensamos (por ejemplo, si no podemos dejar de fumar a pesar de que sepamos que es malo para nuestra salud) nos sentiremos desdichados.
  • Competencia en lo que hacemos. Si hacemos lo que nos gusta pero no nos sentimos competentes en ello, nos sentimos infelices. Cabe destacar que no se trata de la medida real de competencia sino del sentimiento de competencia. Alguien puede ser objetivamente muy bueno tocando el piano, pero si esta persona se siente a la zaga de grandes pianistas, se sentirá desdichado.
  • Nivel de ingresos. Aunque sorprenda el dato, el nivel de ingresos sólo correlaciona significativamente con el nivel de felicidad declarada cuando las necesidades básicas no están cubiertas. En términos generales, una persona se siente infeliz si no tiene dinero para cubrir sus necesidades básicas pero una vez traspasado ese umbral un mayor nivel de ingresos no aumenta proporcionalmente la felicidad. Parece que lo relevante del dinero para la felicidad es la importancia que se le concede. Las personas materialistas puntúan más bajo en la escala de felicidad.
  • Entorno comparativo. Dice la voz popular que las comparaciones son odiosas. Algunos estudios hallan que la felicidad de un ser humano depende en parte de las comparaciones que realiza de sí mismo con los demás. Si en estas comparaciones sale ganando, la puntuación en felicidad aumenta, y viceversa. Por tanto puede considerarse el entorno comparativo como una variable de la felicidad, pero se trata de una variable bastante difusa y difícil de concretar. Quizás deba hablarse más de tendencias a compararse con sujetos en peor o mejor situación en vez del tipo de entorno.
  • Género. Aunque tanto hombres como mujeres son felices en igual número parece que existe una variación en la experiencia subjetiva de la felicidad. Los hombres felices se sienten más felices que las mujeres felices y las mujeres desdichadas se sienten más desdichadas que los hombres desdichados.
  • anillosEdad. La juventud y la tercera edad son las poblaciones que más niveles de felicidad experimentan. Podría decirse que la felicidad, a lo largo de la vida, forma una curva en U, aunque no muy pronunciada.
  • Raza. Por lo general, las personas blancas informan de mayor felicidad que las negras seguramente por el tipo de correlaciones que la raza establece con otras variables. Desgraciadamente, los negros siguen vinculados a un estrato socioeconómico inferior al de los blancos.
  • Estado civil. Las personas casadas perciben un bienestar subjetivo significativamente mayor al de solteras, divorciadas o viudas.
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