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Seguir la línea evolutiva de una especie y clasificarla es harto complicado incluso disponiendo de multitud de datos. El tema se complica más aún cuando hay huecos y discusión acerca de si una especie debería o no rellenar un hueco. Tal es el caso del sahelanthropus tchadensis, una especie extinta sobre la que aún no hay acuerdo: podría ser la primera especie de la que tenemos constancia de la rama de los hominina (una de las ramas de los que condujo a nosotros, entre otros extintos) o podría ser la primera de los pan (la rama que condujo hacia los actuales chimpancés y bonobos entre otros ya extintos).

Así era, según una reconstrucción, su aspecto:

Sahelanthropus tchadens

Rasgos que caracterizan a los hominina (nuestra rama) serían la postura erguida y la locomoción bípeda. Los fósiles que se hallaron en Chad (país que bautiza a la especie) y que datan de hace 6-7 millones de años parecen indicar similitudes con rasgos que fueron seleccionados en la rama humana. Así, el sahelanthropus tchadensis disponía de unos caninos reducidos y de un foramen magno (el hueco del cráneo por el que se extiende la médula) situado en la parte inferior del cráneo a diferencia de especies cuadrúpedas, en donde este foramen se sitúa en la parte anterior.

La discusión sigue abierta.

Puedes consultar el árbol filogenético de los homínidos aquí.

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