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captura-de-pantalla-2011-09-15-a-las-113014Todo el mundo sabe lo que es un tic, incluso pueden hasta resultarnos graciosos. Pueden ser accesos aislados que todos hemos tenido alguna vez fruto de un exceso de ansiedad o estrés. Pero los tics pueden convertirse en todo un problema que llega a condicionar ampliamente la vida de aquellos que los padecen de manera contínua.

Los tics son un tipo de trastorno psicomotor que consiste en movimientos breves, locales, espasmódicos, carentes de propósito alguno. Pueden ser un problema en sí o ser síntoma de un problema subyacente. Pueden, a su vez, tener origen psicológico (como los que surgen en momentos de gran ansiedad) u origen orgánico*. Ambos tipos se pueden diferenciar fácilmente porque los primeros se pueden detener a voluntad (aunque con esfuerzo y sintiendo “una enorme necesidad” de hacer el movimiento) y porque durante la noche no se realizan. Los orgánicos, en cambio, son prácticamente incontrolables.

Un cuadro destacable entre los tics y que nos ocupa hoy es el que compone el trastorno del tic múltiple crónico, más conocido como Síndrome de la Tourette. Este síndrome se presenta en forma de múltiples tics y, a veces, tics verbales, generalmente, además, de palabras malsonantes. Este es el signo que hace más característico al síndrome y el que más problemas suele acarrear al paciente: no puede evitar exclamar, de pronto, palabras obscenas.

Vamos a ver algunos ejemplos en este fragmento de documental. En él, diversos niños nos cuentan su experiencia como pacientes de la Tourette, las dificultades a las que se enfrentan. También inciden en la manifestación típica del síndrome junto a otros trastornos (comorbilidad del síndrome) como el trastorno obsesivo-compulsivo o el trastorno por déficit de atención. El chico rubio que aparece en el minuto 1:36 presenta el característico rasgo de tics verbales de la Tourette:

Uno de los niños compara la “necesidad” de hacer su tic con algo tan irreprimible como la tos, un bostezo o un estornudo.

El siguiente vídeo nos muestra el síndrome en una chica de más edad. Podemos hacernos a la idea de lo difícil que les resulta concentrarse:

El síndrome aparece, por lo general, entre los 2 y los 15 años y dura toda la vida. No existe cura pero hay fármacos que logran atenuar la presencia de tics. Se desconoce la totalidad de sus causas, pero se considera un trastorno heredable que radica en la formación diferente de algunas estructuras cerebrales, como los ganglios basales (núcleos de gran importancia para la memoria procedimental, entre otras funciones) y otras que intervienen en la secreción de neurotransmisores.

*Nota: esta distinción entre psicológico y orgánico no debe considerarse como la existencia de una dualidad mente-cuerpo, esto es, mente como algo separado de lo orgánico. La calificación de psicológico suele hacer referencia a que el tic viene originado por un episodio emocional fuerte mientras que orgánico suele hacer referencia a que el tic se origina sin presencia de episodio emocional fuerte.

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