facebooktwittergoogle_pluspinterestlinkedintumblrmail

blanco-y-negro-skip-huntCon este trastorno vamos a inaugurar una nueva sección: Casos y trastornos. El objetivo de ésta será ampliar el entendimiento sobre el cerebro del ser humano, como puede adivinarse, a través de su mal funcionamiento. A lo largo de la historia de la neurociencia y la psicología, los trastornos y tragedias personales al menos han tenido el lado bueno de permitirnos descubrir más sobre este órgano y sobre los elementos de los que depende la percepción que el ser humano tiene de su entorno.

La acromatopsia es un trastorno que refiere a la ausencia de percepción del color. Puede darse en forma congénita general (el sujeto percibirá la realidad en blanco y negro), en forma parcial (el fenómeno conocido como daltonismo, el cual nos resulta familiar y refiere a la percepción parcial y errónea de los colores); o en forma cerebral, que es la que vamos a describir aquí por ser un fenómeno más que curioso.

A diferencia de los otros tipos de acromatopsia, la acromatopsia cerebral está originada por una lesión cerebral. Los pacientes de este trastorno normalmente han sufrido daños por un derrame. Este daño debe haber ocurrido en la corteza occipito-temporal. Si recordamos lo hablado en el post “Nunca vemos algo del todo“, sabremos que la corteza occipital es también conocida como corteza visual y que es en donde procesamos lo que vemos. Este procesamiento, dijimos, no se produce “en masa” sino que los diferentes atributos de los objetos que componen una imagen (color, tamaño, situación, inclinación, etc) son procesados por diferentes grupos de neuronas y diferentes capas, y que no existe ningún área dedicada a la integración de esos atributos en una única imagen.

higher_order_visual1304974614742

El área occipito-temporal es la que abarca la flecha azul.

El área occipito-temporal de la corteza parece dedicada al procesamiento del color. El daño en este área implica la pérdida de la capacidad de ver en color aunque nuestros ojos estén completamente sanos (en los casos de daltonismo y otros tipos de acromatopsia el daño no está en el cerebro sino en los ojos), simplemente porque no hay “procesador” del color.

Lo que resulta mucho más curioso de la acromatopsia cerebral y que ha servido para establecer ciertas teorías acerca de las bases neurológicas de la memoria del ser humano es que los pacientes de este trastorno pierden también el color de los recuerdos. Es decir, cuando rememoran experiencias e imágenes que registraron antes del incidente cerebral, estas son también en blanco y negro. Estos hechos han servido como una evidencia más de que la memoria no es “algo” que esté en un espacio concreto del cerebro, de que no archivamos las imágenes de nuestra vida como fotos en un álbum, completas y compuestas, sino que la memoria es algo que implica a todos los procesos del cerebro y que es más una sincronización de grupos neuronales que “reconstruyen” por separado que la activación de un grupo concreto que recupere el recuerdo completo.

facebooktwittergoogle_pluspinterestlinkedintumblrmail