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half_plate_525Inauguramos la sección Trastornos y Casos hablando de la Acromatopsia Cerebral. Dijimos, en resumen, que se trata de una condición en donde el sujeto afectado es incapaz de percibir los colores, no por disfunción en sus ojos sino por disfunción en la corteza cerebral. Por así decirlo, la información visual que “entra” en nuestro sistema es íntegra, el problema reside en el “procesador” de esa información, que es incapaz de procesar el color.

Ahora bien, el “procesador central” del ser humano es muy complejo y es capaz de procesar enormes cantidades de información muy variada. ¿Qué puede ocurrir si fallan otras regiones del procesador del ser humano? Tal es lo que vamos a explorar con la explicación de la heminegligencia.

El nombre del trastorno ya es bastante descriptivo: los sujetos aquejados de heminegligencia “no hacen caso” a lo que reciben desde el lado contrario al hemisferio cerebral en que tienen la lesión, que, según explicamos en “¿Por qué cada lado del cerebro controla el lado contrario del cuerpo?” es del que recibe buena parte de las aferencias.

heminegligenceEs típico el siguiente ejemplo: un paciente de heminegligencia visual (la más investigada) con lesión en el hemisferio derecho, por ejemplo, si se le pide que copie los dibujos de la línea superior dibujará el interesante resultado de la línea inferior de esta imagen adjunta. Lo mismo ocurre, por ejemplo, en pacientes con heminegligencia auditiva, sensitiva o de cualquier otro sentido del ser humano (incluida la propiocepción, es decir, la capacidad de percibirse a sí mismo): serán incapaces de describir lo que han percibido por el lado opuesto al hemisferio que tienen lesionado.

¿A qué se debe esta extraña modificación de la percepción del ser humano? En primer lugar hay que dejar clara una cosa: el sujeto heminegligente ve, oye y siente el “cuadro” completo. Si no se le pide que incida especialmente en la localización de sus percepciones que está ignorando, no tiene consciencia de ellas aunque las vea. Nótese, pues, que el problema no está en la percepción sino, por así decirlo, en la percepción de la percepción, en la toma de consciencia de esta.

Aunque ningún estudio ha logrado todavía aunar todos los hallazgos en pacientes heminegligentes, se sospecha que el problema radica en la capacidad del ser humano conocida como atención y, concretamente, en la capacidad de mover la atención de un estímulo a otro. El paciente negligente parece ser que obtiene una imagen completa de la escena sensorial, pero sólo atiende a una parte de la misma. La perciben completa, pero sólo son capaces de saber que perciben una parte si no se les hace incidir en el lado que ignoran. Su atención, por así decirlo, tiene predilección por lo que ocurre en el lado controlado por el hemisferio no afectado y les cuesta mucho prestar atención a lo otro.

cerebro2La región cerebral cuyo daño está fuertemente vinculado a la aparición de heminegligencia en el ser humano es el hemisferio derecho (el número de heminegligentes con lesión en el hemisferio izquierdo es mucho menor), concretamente en el área de unión entre la corteza occipital y la corteza parietal, la corteza insular y la corteza temporal más caudal. Estas regiones forman parte de las áreas de asociación del cerebro en donde converge la información sensorial.

El paciente incurre en otros comportamientos curiosos como comer sólo la mitad de su plato o asearse sólo la mitad de su cuerpo. E igualmente como ocurría con la acromatopsia cerebral, el ser humano heminegligente, cuando se le pide rememorar, por ejemplo, un paisaje, sólo describirá la mitad.

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