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en el bar.2Las alucinaciones son unas grandes desconocidas para el común de nosotros, pero empleamos el término de forma cotidiana. Cuando alguien nos pide algo exagerado fácilmente respondemos con un “tú alucinas”, o cuando alguien nos cuenta algo impactante rápidamente decimos un “alucino” o su término más coloquial “flipo”. En cambio, hay personas cuya condición mental les permite experimentarlas (o sufrirlas) de forma corriente. ¿En qué consiste eso de alucinar? Vamos a examinarlo detalladamente.

Qué son las alucinaciones

En psicopatología, se conoce como alucinación a toda experiencia sensorial irreal padecida por un sujeto sin que este “se de cuenta” de que en efecto esas experiencias son irreales. Normalmente cuando empleamos el términos nos referimos a alucinaciones visuales, pero se pueden padecer alucinaciones en cualquier modalidad sensorial. Es decir, podemos tener alucinaciones acústicas, olfativas, de tacto, etc. Cabe establecer una diferencia con las distorsiones, a las cuales conocimos en parte en “Dismorfopsias: qué son y cómo se sufren“. Mientras que las distorsiones se basan en percibir un objeto que sí existe de manera incorrecta, las alucinaciones consisten en percibir algo que no existe. Las alucinaciones que se consideran psicopatológicas, a su vez, son las que se acompañan por una convicción completa de que lo que se percibe pertenece a la realidad y de una imposibilidad de controlarlas.

alucinaciones (1)¿Qué tipos de alucinaciones existen?

Como hemos dicho anteriormente, podemos alucinar “en todos los sentidos”. Pero además de esta variedad, podemos clasificar las alucinaciones bajo muchos criterios. Existen alucinaciones que son breves experiencias irreales, como focos aislados de luz, puntos, sonidos o zumbidos. Estas “minialucinaciones” son propias de estados alterados de la conciencia o por algún tipo de desajuste bioquímico y no suelen reflejar trastornos mentales. En cambio, las alucinaciones más elaboradas sí que son sintomáticas de estos trastornos como la esquizofrenia o la depresión crónica. Estos sujetos son capaces de escuchar voces que discurren con completo sentido, percibir olores concretos o ver cosas elaboradas como figuras de personas o animales.

Este tipo de alucinaciones elaboradas también cobran sentido por el tipo de contenido que representan. Normalmente las alucinaciones elaboradas reflejan miedos, complejos o deseos del enfermo.

Las alucinaciones complejas que se experimentan en mayor rango de trastornos son las auditivas. El sujeto oye voces de las que puede distinguir tono e incluso sexo y suelen referirse a él en segunda persona (“vas a morir”) o en tercera persona (“va a morir”), como si esas voces fuesen de personas que lo están observando. Estas voces suelen ser órdenes (indican al sujeto que haga algo, como “mata a tus compañeros”), críticas al sujeto (por ejemplo “qué idiota eres”) o simplemente comentan la experiencia (“quiere robarte”).

aquelarre-goya_500Las alucinaciones visuales son otro tipo bastante corriente. Estas alucinaciones no se limitan a aparecer ante los ojos del sujeto sino que se “integran” en la realidad adquiriendo perspectiva y suelen ser acordes a la cultura del sujeto. Así, por ejemplo, una persona estrictamente educada en el cristianismo que haya interiorizado un sentimiento de vergüenza hacia los actos carnales y haya desarrollado una esquizofrenia, podrá tener alucinaciones con demonios de la imaginería cristiana que lo incitan a “pecar”. En Demon_Yakshaganacambio, difícilmente tendrá alucinaciones con Rakshasas.

Las alucinaciones gustativas y olfativas suelen ser típicas de trastornos como la depresión grave, en donde el sujeto paladea y huele con frecuencia a podrido como reflejo de un autoestima baja. También son típicas de los esquizofrénicos que deliran con que alguien quiere asesinarlos. Suelen experimentar olores y sabores a componentes tóxicos o venenos.

Existen, además, alucinaciones táctiles, aunque son menos frecuentes. El sujeto suele sentir roces o pinchazos. También pueden experimentar sensaciones procedentes “de su interior”, como dolor en partes de su cuerpo, miembros que se mueven, etc.

Las alucinaciones de todos los tipos pueden desatar diferentes emociones que van desde el terror absoluto al éxtasis.

¿De qué trastornos son típicas las alucinaciones?

El trastorno típicamente asociado a las alucinaciones es la esquizofrenia, pero no todas las experiencias de alucinación indican esquizofrenia. Estos enfermos anuncian una gran cantidad de experiencias alucinatorias en cualquiera de las modalidades sensoriales, siendo las más frecuentes las auditivas y visuales, y suelen desarrollar delirios, que son, por así decirlo, las “teorías” con las que tratan de explicar las alucinaciones que sufren y que a la vez retroalimentan las experiencias alucinatorias. Delirios típicos son el de persecución o el de vigilancia. El sujeto esquizofrénico, por ejemplo, trata de escuchar las voces que oye con la presencia de que alguien le está persiguiendo.

alucinacionesLas alucinaciones también suelen acompañar a cuadros de depresión grave, como mencionamos, pero también a cuadros de “alegría explosiva” o manía (puedes leer más de ella en “¿Puede la alegría ser un problema?“). También subyacen a las alucinaciones trastornos por lesión como las que ocasiona un tumor cerebral o trastornos químicos transitorios como el consumo de ciertas drogas o alcohol.

Las alucinaciones, por tanto, no deben considerarse como un trastorno en sí mismas sino como síntoma de algún trastorno que cursa con otros síntomas diferentes o como síntoma de algún desajuste químico transitorio.

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